El patrón
David
Soy Capitán de Yate y Patrón Profesional.
Me inicié en la náutica hace más de 20 años y recuerdo que cuando hicimos las prácticas del PER y pasamos la noche fondeados en Cala Joncols, al lado de Cadaqués, las sensaciones fueron tan especiales que me di cuenta que había descubierto otro mundo. Desde entonces llevo más de 20.000 millas navegadas por distintos mares, principalmente el Mediterráneo.
Hasta 2018 estuve trabajando en el sector del Seguro de Crédito pero llegó un momento que decidí cambiar el rumbo de mi vida, nunca mejor dicho. Decidí que quería dejar de vivir con el “piloto automático”, quería elegir mi camino en la vida y que no lo eligiera ella por mí como había ocurrido hasta entonces. No quería seguir trabajando solo por dinero en un trabajo con el que ya no me identificaba ni quedarme esperando a la jubilación para hacer aquello que deseaba como ocurre a menudo.
Decidí centrarme en lo más valioso que tengo, mi tiempo, y emplearlo en aquello que me apasiona, me llena y me hace feliz, como compartir el barco con otras personas, navegar a vela, pasar la noche fondeados en una cala, cenar y conversar bajo las estrellas, levantarme por la mañana rodeado de mar, darme un chapuzón al amanecer, contemplar un maravilloso atardecer.... es como estar en otro mundo, alejado del ruido que hay en tierra y donde disfrutar del silencio del mar.
He convertido mi pasión y mi hobby en mi actividad profesional y he conseguido que mi trabajo sea un lugar donde, tanto la gente que viene al Ikigai como yo, compartimos y disfrutamos de momentos especiales, a menudo inolvidables.
Cuando estoy en tierra me gusta salir en bici, nadar, hacer yoga, caminar por la montaña, esquiar, escribir nada más despertarme, leer, tocar la guitarra, meditar, la fotografía, el teatro, la música, quedar con amig@s, charlar con mis vecinos del puerto o simplemente acercarme al espigón a ver el atardecer y escuchar el mar.